MATERNIDAD SUBROGADA

 

 

 

Introducción
1. La maternidad como don
2. Maternidad subrogada: Significado y origen
2.1 Formas de maternidad subrogada
2.2 Reproducción artificial: Una técnica clave en la maternidad subrogada
2.2.1 Causas de esterilidad / infertilidad
2.2.2 Técnicas según complejidad
3. Análisis bioético de la maternidad subrogada
3.1 Aporte científico a la relación madre - hijo
3.2 Consideraciones antropológicas
3.3 Reflexión ética
3.3.1 Fertilización artificial
3.3.2 Mujer que lleva adelante el embarazo
3.3.3 El derecho del niño
3.3.4 Nuevo paradigma en el concepto de filiación
4. Conclusión

Notas y Bibliografía

 

Introducción
Todo principio desde lo ético o moral  es un juicio práctico que conlleva la aceptación de un valor, cuando hacemos referencia al tema de la vida, ese valor, es la propia dignidad. En la fecundación se inicia el itinerario de un nuevo ser, que confiado por la naturaleza al cuidado de la madre, exige respeto absoluto y ser  tutelado  eficazmente. En el orden del ser, su individualidad  e inviolabilidad confirman la unidad sustancial de una vida humana en singular.

 

1.   La Maternidad como Don
La realidad biológica y psíquica de la mujer la constituye en el ser al que Dios ha elegido desde el inicio de los tiempos para darle el don de la Maternidad.
“La maternidad de la mujer, en el período comprendido entre la concepción y el nacimiento del niño, es un proceso biofisiológico y psíquico que hoy día se conoce mejor que en tiempos pasados y que es objeto de profundos estudios. El análisis científico confirma plenamente que la misma constitución física de la mujer y su organismo tienen una disposición natural para la maternidad.” Juan Pablo II (M.D 18)[1]
Ser madre está unido a la estructura personal de la mujer, que es vivida en la dimensión personal del don, se traduce en su manera de expresar el amor, de vivir las relaciones interpersonales y en la misión que Dios le confiere en la vida. La afectividad entendida como capacidad de amar y ser amado es una dimensión fundamental en la persona humana, que anclada en la sexualidad se manifiesta en la mujer con características propias de expresión. Su delicada intuición, su capacidad de empatía y comprensión, le posibilitan encontrar formas de realización personal, aún en la circunstancia donde no hay generación biológica.

2.  Maternidad Subrogada: Significado y origen
La maternidad subrogada, junto a otros nombres - gestación sustitutiva y alquiler de vientre-  denominan habitualmente  la práctica en la cual una mujer, previo acuerdo de las partes, se compromete a llevar adelante un embarazo y entregar al niño  en el momento de nacimiento a una pareja o persona, renunciando a sus propios derechos como madre; frecuentemente es realizada a cambo de dinero.  Las  motivaciones que pueden llevar a una pareja o persona, a solicitar esta práctica son variadas, entre ellas se comparten:

  • Esterilidad/Infertilidad  de la persona o pareja, para llevar a término un embarazo
  • Incapacidad para soportar “posibles consecuencias” que podrían ocurrir en la etapa gestacional
  • Parejas del mismo sexo, que plantean la necesidad de ser padres
  • Hombre o mujer,  que manifiesta el deseo de tener un hijo

En el año 1976, en Estado Unidos se concretó el primer acuerdo de maternidad subrogada, a través de una inseminación artificial, quién lo patrocinó fue el abogado Noel Keane, quién creó el Surrogate Family Service Inc.

Un  controvertido caso  de maternidad subrogada,  puso el  tema  en debate   en Estados Unidos
-caso Baby M- la mujer gestante Mary Beth Whitehead de 29 años de New Jersey, firmó un contrato el 6 de febrero de 1985, de tener un hijo para William y Elizabeth Stern.

Por el contrato arreglado con  el Centro de Infertilidad de Nueva York,  la Sra.Whitehead accedióa que: “en el mejor interés del niño, no desarrollaría ni intentaría desarrollar una relación padre-hijo con ningún niño (...) que pudiera concebir (…) y dejaría libremente la custodia a William Stern, padre natural, inmediatamente después del nacimiento del niño; y renunciaría a todo derecho materno al mencionado niño según este acuerdo”. La Sra. Whitehead recibiría 10.000 dólares de “compensación por los servicios y los gastos” del Centro de Infertilidad como parte de un total de aproximadamente 25.000 dólares, que el Sr. Stern accedió a pagar al Centro. Del resto, 5.000 dólares, se destinaban a los costos médicos, legales y de seguros de la Sra. Whitehead durante el embarazo, y de 7.500 a 10.000 irían a parar al Centro en concepto de minuta.”[2]

Después de nacida su hija, la Sra. Whitehead y su marido decidieron no entregarla al matrimonio contratante. La madre gestante había sido inseminada con semen del varón de la pareja y  los tribunales después de muchas apelaciones otorgaron la custodia de la niña al padre biológico, permitiendo a  la madre sustituta poder visitarla.

2.1  Formas de Maternidad Subrogada
Se analiza a continuación distintas formas de maternidad subrogada, según los casos que puedan plantearse:

  • La pareja comitente aporta el material genético en su totalidad.
  • La madre sustituta aporta el óvulo, para ser fecundado con el esperma de la pareja comitente, una tercera persona anónima o conocida.
  • Elección de Subrogación por parte de varones: Óvulos de la gestante u otra mujer con:
  • Semen de uno de ellos, si son pareja
  • De ambos combinados -azar-
  • A través de un banco de semen
  • Embriodonación: Material genético donado
 
2.2  Reproducción Artificial: Una Técnica clave en la Maternidad Subrogada
Las mismas se definen como: Conjunto de técnicas que tienen como objetivo, lograr un embarazo a término, permitiendo asistir a un proceso generativo que por diferentes razones no se produce en forma espontánea y natural.

En la literatura científica, la situación de una pareja que presenta incapacidad para tener hijos se clasifica del siguiente modo:

  • Esterilidad: La pareja nunca logró un embarazo. Primaria: Después de intentarlo durante un año. Secundaria: Luego de tener el primer hijo, la pareja no logra otro embarazo, tras intentarlo dos años.
  • Infertilidad: El embarazo se logra, pero no llega a término. Primario: La pareja consigue la gestación, pero el embarazo no llega a término. Secundaria: Tras haber logrado un embarazo y parto, la pareja no consigue otro embarazo a término”[3]

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la esterilidad y la infertilidad como patologías y por lo tanto, las parejas que las padecen deben recibir tratamiento.

2.2.1 Causas de Esterilidad / Infertilidad


Dentro de las causas médicas mencionamos aquí, las más frecuentes que impiden la gestación en la mujer: alteraciones en la ovulación, disfunción glandular, infecciones, malformaciones, consumo de drogas, causas inmunológicas, utilización de anticonceptivos, alteraciones en la motilidad y permeabilidad de las trompas uterinas. Una trompa estenosada u ocluida no permite la unión de los gametos femenino y masculino.   
En el hombre: la ausencia y  baja producción de espermatozoides junto a  la anormalidad en su estructura, configuran dos de las causas más comunes en el hombre. Se calcula 100.000.000 de espermatozoides por ml de semen, una disminución por debajo de 20 millones /ml es considerada causa de esterilidad (oligozoospermia).
Dentro de las causas socio-económicas, se argumentan con más insistencia, el privilegiar una mejor calidad de vida antes de planificar una familia y la realización en el plano profesional de la mujer.

2.2.2 Técnicas según la complejidad

Técnica de Baja Complejidad: Inducción a la ovulación
Técnica de Mediana Complejidad: Inseminación artificial: Homóloga / heteróloga
Técnicas de Alta Complejidad más utilizadas: Fertilización in vitro con transferencia                   
embrionaria. Inyección Intracitoplasmática de  Semen

La fecundación “in vitro” heteróloga indicada frente  a un caso de esterilidad, con imposibilidad  de producir gametos, ya sean masculinos o femeninos, incorpora la presencia de una donador o donadora.
“Por diversos motivos la esterilidad y la infertilidad ha crecido hasta afectar al 15% de las parejas. Y al tiempo, en la percepción social, el deseo de un hijo se ha transformado en derecho a conseguir descendencia en pareja, o en solitario. Así la práctica de estas técnicas se ha convertido en un lucrativo negocio en el que no se exige garantía de lograr un embarazo y menos aún un nacimiento. La oferta actual en cualquier centro de Reproducción Asistida va desde la posibilidad de disponer de gametos de donantes anónimos, a la transferencia al útero de embriones previa selección de sus características, congelación-almacenamiento y diagnóstico previo a la transferencia de los embriones generados.”[4]

   3.  Análisis bioético de la maternidad subrogada

El siguiente modelo de análisis presenta  el  discernimiento  entre la posibilidad técnica y la licitud ética, en el abordaje en una  problemática compleja con implicancias ética-jurídicas, que comprometen la vida humana.

“La autogénesis del embrión se efectúa de manera tal que la fase sucesiva no elimina a la anterior, sino que la absorbe y la desarrolla según una ley biológica individualizada y activamente controlada.”[5]

   3.1  Aporte científico a la relación madre - hijo:
Un enfoque bioético brinda la posibilidad de fundamentar desde lo científico, antropológico y ético una realidad que necesita ser comunicada y compartida. Para esto, es necesario comprender qué pasa en la vida humana en sus fases iniciales y las relaciones que se van gestando durante su desarrollo.

“La fecundación comienza con el reconocimiento específico de los gametos de los padres, que da lugar a un intercambio de señales moleculares que permiten la activación mutua en etapas sucesivas. Para que esto ocurra es necesario que los gametos se encuentren en un estado de inactivación o silenciamiento de la expresión génica y que tal situación sea eliminada por la presencia e interacción con el otro gameto.”[6]
Inmediatamente después de la fecundación comienza el desarrollo celular. Desde el primer día el embrión comienza a comunicarse con la madre a través de interleuquinas IL-1, las cuales interactúan con receptores específicos de las trompas uterinas. Se  inicia así un encuentro que dará paso a una historia, generada por un   diálogo mediado por moléculas.
De no existir un sistema inmunológico materno tolerante, el embrión sería espontáneamente rechazado, pero gracias a su presencia, son desactivados todos los procesos biológicos naturales que la defienden contra todo cuerpo extraño. [7]
En el día tres, el embrión está formado por ocho células, éstas comienzan a diferenciarse en células pluripontenciales  marcando distintos procesos de maduración. En estado de blastocisto quinto día- comienza a prepararse para su recorrido en dirección a la cavidad uterina. En las distintas etapas de la vida, diversos fenómenos acompañan la vida celular, proliferación, diferenciación y  muerte programada de células embrionarias; la diferenciación es el proceso que origina la diversidad celular,  mediante la adquisición de diferentes funciones por grupos de células. En su mayor parte este proceso se da, o al menos se inicia, en el desarrollo embrionario.”[8]
Una íntima relación entre madre e hijo, se hace presente en cada secuencia del desarrollo intrauterino, el diálogo molecular  se complementa  con moléculas de superficie, que actúan a modo de piel y factores intrínsecos por parte del embrión que le otorgan la vitalidad necesaria para recorrer los 5 primeros días con energía que le es propia.
Al producirse la implantación en la pared endometrial - primera semana -  el embrión penetra en las capas del endometrio para tomar contacto con los vasos sanguíneos maternos y  recibir la energía necesaria para su desarrollo. Este momento marca la  presencia de un diálogo tisular.
“A lo largo de la vida del individuo, éste sin estar prefigurado ni estrictamente determinado por la dotación genética recibida de los progenitores, mantiene gracias a ella su identidad biológica,  al tiempo que durante su desarrollo va recibiendo nueva información que proviene del medio. De este modo, la interacción de los componentes del medio interno y externo, y el soporte material de la información genética- la secuencia de nucleótidos del polímero DNA-, cambia constantemente a lo largo de la vida del individuo, y con ello, a su vez, el estado del viviente mismo. Hay, por lo tanto, en el ser vivo una emergencia de nueva información a la que se denomina información epigenética. El paradigma epigenético encierra en sí y reúne dos conceptos clave. Por una parte, este concepto de emergencia de propiedades: cada nueva organización que aparece en el desarrollo del ser vivo presenta unas capacidades que no están contenidas en los materiales constituyentes, de modo que cada nivel de organización es siempre más que la simple suma o mezcla de los materiales de partida. Y, por otra, la noción de  la necesidad de la interacción con el medio para el despliegue de la nueva ordenación de los materiales y la emergencia de las nuevas propiedades.”[9]

 

   3.2  Consideraciones antropológicas
Dios ha decidido llamarnos a la vida, darnos una individualidad única y es innegable reconocer el valor sagrado dado por Él, le corresponde entonces al hombre custodiar, respetar y promover el don recibido. La  participación especial de la mujer en la “obra creadora” de Dios y la generación  de un hijo, es un acontecimiento esencialmente humano y trascendente.
“La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre es invitado al diálogo con Dios. Existe pura y simplemente por el amor de Dios, que lo creó, y por el amor de Dios, que lo conserva. Y sólo se puede decir que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente ese amor y se confía por entero a su Creador.” (GS 19)[10]
Para algunas corrientes filosóficas el embrión humano no debería considerarse persona. Desde esta postura es necesaria la presencia de una sensibilidad consciente que se exprese a través de un sistema nervioso central. Esta visión sensitiva, avala el concepto de persona vacío de significado en las etapas biológicas que carecen de la capacidad de sentir dolor o expresar distintas sensaciones, otras posiciones resaltan la importancia en las relaciones humanas, siendo ésta  la medida para valorar a la persona humana.  Desde una visión antinaturalista se postula la irrelevancia de lo aportado por la biología para definir el estatuto ontológico del embrión.  
Algunos autores prefirieron optar por una posición práctica, frente a la pregunta sobre el       estatuto del embrión humano, según ellos, dada la imposibilidad  de ponerse de acuerdo acerca del ser del embrión conviene establecer de común acuerdo la responsabilidad colectiva frente a él. Se pone entre paréntesis la realidad del sujeto para confrontar la pregunta acerca del hacer a la luz de lo postulado por la ley. Desde esta perspectiva resulta irrelevante la pregunta acerca de qué es o quién es el embrión humano, para darle paso a la pregunta acerca de qué dice la ley, respecto de lo que yo puedo hacer con el embrión. [11]
La visión ontológica sustancialista funda el concepto de persona en razón de su  sustancia, el comenzar a ser y la existencia como tal, son procesos sin saltos cualitativos.  El ser humano se  distingue  de  otras especies por la presencia de un cuerpo y un alma, unidos en una única sustancia y no por su funcionalidad  manifestada en el conjunto de operaciones.
Se reconocen las dimensiones:

  • Biológica: A través de la activación por el espermatozoide, el ovocito -célula haploide- se transforma en embrión unicelular, con estructura coordinadora que se automantiene y autoconstruye.
  • Espiritual: El embrión humano posee una finalidad que le es propia, es único e irrepetible y forma parte de un proceso con cambios cualitativos, que también se dan a nivel biológico con la característica de ser coordinados, continuos y graduales.


Cada secuencia molecular y celular, marca una actividad intrínseca bajo el control del nuevo genoma humano, para un momento preciso  en el marco de una coordinación programada para tal fin.

La unión de los gametos femenino y masculino, a través de sus pronúcleos, determinan que cada etapa jerarquiza la anterior, el proceso no se interrumpe; evidenciándose una continuidad que caracteriza al desarrollo embrionario. El embrión humano no es una persona en potencia, es un ser completo en función y estructura, teniendo sus capacidades potencialmente preparadas, para ser desplegadas a través de una gradualidad, que hace explícita una necesidad biológica, que necesita ser expresada.



   3.3  Reflexión ética
La fecundación da comienzo a un itinerario sagrado que se mantiene inalterable en las distintas etapas de la vida,  el embrión humano con su dotación genética  y teleología propia marca una realidad ontólogica, transformándolo en un ser privilegiado dentro de la creación.
Ser madre está unido a la estructura personal de la mujer, la experiencia de gestar un hijo desarrolla cambios funcionales mediados por hormonas, que afectan el cerebro de la mujer embarazada -vínculo de apego- preparándolo para estar atento a cualquier requerimiento del hijo, configuración que acompañará el vínculo madre-hijo en forma estable a lo largo de toda la vida.
Una comunicación materna-fetal se manifiesta en hallazgos científicos que señalan la presencia  de células fetales en órganos de la madre, éstas son valoradas por la  capacidad para regenerar y rejuvenecer el cuerpo de la mujer y para  la reparación del corazón en madres con cardiopatías. [12]
Desde los datos aportados por la ciencia no estamos en presencia de un ser en proceso de humanización, sino en presencia de un ser humano con sus potencialidades. Profundizar en la biología de la generación de un nuevo ser, significa  comprender la absoluta unicidad y dignidad humana.
El interrogarnos desde el punto de vista moral es inherente a toda persona humana, y en la elección que realicemos participaremos o no de nuestro fin trascendente:
“El valor moral se evidencia en la vida humana porque el planteo del problema moral es ineludible para todo ser humano porque hace al ejercicio formal de su capacidad de razonar y de disponer de su libertad. ¿Cómo no preocuparme por mi vida y por el uso de mi libertad si de ese entretejido de elecciones y decisiones se juega lo más amado para la persona como es su destino, su fin y su plenitud?
La tarea existencial del hombre y el bien humano como persona estriba en el compromiso, la fidelidad y la responsabilidad  con este camino recto a la felicidad que consiste en la plena realización, en la perfección de la persona humana como persona. Y así lo atestigua nuestra conciencia, pues haz el bien, evita el mal no es otra cosa en la praxis que un impulso a marchar sin abdicar del fin.”[13]
La Encíclica “Caritas in Veritate” señala que uno de los aspectos más destacados del desarrollo actual, es la importancia del tema del respeto a la vida. Esto  en modo alguno, puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos:
“La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social. La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca. Fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres, evitar el empleo de ingentes recursos económicos e intelectuales para satisfacer deseos egoístas entre los propios ciudadanos y promover, por el contrario, buenas actuaciones en la perspectiva de una producción moralmente sana y solidaria, en el respeto del derecho fundamental de cada pueblo y cada persona a la vida.” Benedicto XVI (Cf. C.V. 28) [14]
La Maternidad Subrogada fragmenta momentos importantes  y significativos en la biología del inicio de vida:


   3.3.1  Fertilización artificial

  • El espermatozoide recién eyaculado no posee capacidad para fecundar,  adquiere la misma, por el proceso de capacitación que se inicia en el testículo y epidídimo y se completa al atravesar la membrana pelúcida.
  • No permite la relación madre-hijo en las primeras etapas de gestación en las trompas uterinas: diálogo celular y tolerancia inmunológica por parte de la madre.

La aplicación de técnicas de alta complejidad, crea situaciones de alerta, no solo para la madre sino para el hijo “un análisis de la bibliografía a 2008 pone de manifiesto que existen datos que relacionan las ART con las gestaciones múltiples, anomalías congénitas, anormalidades hormonales y efectos epigenéticos. El riesgo absoluto es todavía bajo, pero no es insustancial. Deben ser dados a conocer los riesgos para la madre y los hijos antes de la decisión. Otras revisiones recientes  analizan el riesgo de malformaciones congénitas, de defectos del desarrollo neurológico, salud física y psicosocial y riesgo de cáncer. Los principales factores de riesgo son las alteraciones que subyacen a la infertilidad, las técnicas mismas, la edad de la madre y especialmente están asociados a los embarazos múltiples y el bajo peso al nacer. Se abogan por el seguimiento de los niños hasta la adolescencia y la edad adulta y llaman de nuevo la atención a que no se realice la transferencia de más de un embrión.”[15]

 

   3.3.2  Mujer que lleva adelante el embarazo

  • La maternidad subrogada “dejará huellas indelebles en la madre que gestó al hijo, perturbará la estructuración del cerebro maternal al interrumpir el vínculo materno.-filial, no sólo por la ausencia de lactancia sino por la privación del “apego maternal” que es fundamento de la familia y consolidación de virtudes de solidaridad, desprendimiento y fraternidad necesaria para una sociedad más justa.”[16]
  • La mujer considera como objeto, en la mayoría de los casos condicionada por problemas económicos, termina siendo usada. Las cláusulas de los contratos revelan la obligatoriedad de exámenes médicos físicos y psíquicos, consumos de medicamentos, estudios ecográficos, posibilidad de aborto ante la existencia de una malformación, riguroso estilo de vida.

 

  • Experiencias de contratos, donde se lleva a cabo la práctica informan, que la  mujer gestante y su marido son sometidos a  exámenes físicos y psicológicos solicitados tanto a criterio del médico tratante, como a pedido de los padres genéticos, asimismo se renuncia  a la confidencialidad de los resultados de estudios realizados, el aborto selectivo y el peligro de muerte en la mujer gestante forman parte de las cláusulas del contrato a considerar. Llegado a término el embarazo, el niño nacido debe ser entregado a los padres genéticos, renunciando a todo tipo de reclamo.

“El alquiler de vientre en India se ha tornado en una industria que genera casi 25.000 nacimientos por año y que se expande rápidamente, consolidando al país como un destino buscado en el llamado “turismo reproductivo”.

Las informaciones dan cuenta del creciente número de mujeres pobres que pueden llegar a cobrar entre 2000 y 3000 dólares por cada gestación, sobre todo en Gujarat, donde Anand se ha constituido como la capital global del alquiler de vientre. En este contexto, ha causado conmoción la muerte de Premila Vaghela, quien a los 30 años alquiló su vientre a una pareja de norteamericanos. En mayo de 2012 durante un chequeo Premila mostró complicaciones y los médicos le hicieron una cesárea de emergencia, pero no se recuperó. El niño nació con bajo peso (1.740 kgs) y la madre fue enviada a un hospital privado donde murió.  Todavía no se ha pronunciado la policía sobre la autopsia de Premila. Por su parte, la mujer norteamericana que alquiló el cuerpo de Premila viajó a India y ya tomó contacto con el recién nacido.”[17]

 

   3.3.3  El derecho del niño

  • Se vulnera el derecho a la identidad que se  encuentra comprometido por el anonimato de los dadores de gametos. Asimismo vulnera el artículo 7 de la  Convención sobre los Derechos del Niño: 1. El niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho   desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos.

 

  • Hay evidencia científica de los beneficios que proporciona la alimentación por lactancia materna, ella reduce la morbilidad y la mortalidad asociada generalmente a causas infecciosas, en esta situación el  niño será privado de la misma.

Frente a proyectos que avalan la gestación por sustitución, se deben considerar las consecuencias  que pueden surgir:

  • Quién protege y tutela los embriones no implantados. Ante un embarazo múltiple, existe la posibilidad de tener que  recurrir  a una reducción embrionaria.
  • Qué medida tomaría la pareja comitente, en el caso de embriones portadores de genes asociados con determinadas alteraciones cromosómicas.

 

“El diagnóstico preimplantatorio es una forma de diagnóstico prenatal, vinculada a las  técnicas de fecundación artificial, que prevé el diagnóstico genético de los embriones formados in vitro, antes de su traslado al seno materno. Se efectúa con objeto de tener la seguridad de trasladar a la madre sólo embriones sin defectos o con un sexo determinado o con algunas cualidades particulares.”[18]

  • Qué  marco legal ampara a los embriones criopreservados, esta técnica los exponen a serios riesgos, en la actualidad se utiliza la técnica de vitrificación, que  mediante un enfriamiento muy rápido en el cual se utiliza una solución altamente concentrada, evita la formación de cristales que lesionarían el material biológico.

 

   3.3.4  Nuevo paradigma en el concepto de filiación

“El hijo no es un derecho sino un don. El “don [...] más excelente [...] del matrimonio” es una persona humana. El hijo no puede ser considerado como un objeto de propiedad, a lo que conduciría el reconocimiento de un pretendido “derecho al hijo”. A este respecto, sólo el hijo posee verdaderos derechos: el de “ser el fruto del acto específico del amor conyugal de sus padres, y tiene también el derecho a ser respetado como persona desde el momento de su concepción.”[19]

La donación  entre el varón y la mujer enriquece la complementariedad en la sexualidad, la entrega suscitada es tan rica y extrema que culmina en lo máximo que el hombre puede dar de sí… una nueva persona humana.

Los esposos pueden ser ayudados, pero no sustituidos en esta tarea que es exclusiva y esencial, “en cuanto a la figura de la madre sustituta, que es la que lleva a término por encargo de terceros  la gestación de uno o más embriones fecundados in vitro  con óvulo y esperma de personas que lo encargan, hay que decir que quiebra una vez más la unidad matrimonial, y crea entre el gestado y la gestante ( a partir de la relación biológica durante su desarrollo) una relación particular que luego es cortada en el momento del nacimiento.”[20]

La maternidad subrogada posibilita nuevas formas de filiación e incorpora variantes de la fertilización artificial, considerándose además una forma de mercantilizar la filiación:

Incorporación de nuevas formas de filiación a las ya existentes:

  • Filiación por naturaleza, por adopción, por vocación procreacional.
  • Posibilidad a la fecundación postmortem. ( a través de técnicas de fertilización artificial)
  • Presencia de familia homoparental. (Parejas de un mismo sexo, por pedido de un varón o de una mujer que manifiestan el deseo de ser padres).

 

4.  Conclusión:

“El matrimonio y la familia no son una construcción sociológica hecha al azar,  fruto  de situaciones históricas y   económicas particulares.  Por el contrario, el tema de la relación entre  el hombre y la mujer hunde sus raíces en lo más profundo del ser humano y solo puede encontrar allí su respuesta.”[21]

Cambios antropológicos y éticos han impactado  en la sociedad actual, desvirtuando el concepto de procreación, el lenguaje del cuerpo expresado en el acto conyugal  queda reducido  al proceso biológico de reproducción, como necesidad a la que está llamada la especie.
Acompañar a las parejas en su deseo de ser padres, profesional y pastoralmente supone un desafío, es innegable este deseo genuino de ver proyectado el amor de la pareja en el futuro con la llegada de un hijo,  pero es un deber informar que de las técnicas de referencia, se derivan variantes que implican manipulación de material biológico y ponen en riesgo la vida del embrión.

Frente a este deseo, es necesario y urgente que los profesionales de salud, informen sobre los posibles efectos que pueden experimentar aquellas mujeres que se someten a una técnica de Fertilización Artificial y las posibles consecuencias para su hijo.

Un criterio científico biológico  evidencia  que la mujer embarazada experimenta desde el primer día, un diálogo a través de estructuras celulares enviadas por el embrión, avisándole que él ya está presente.  El desarrollo de  una tolerancia inmunológica da comienzo a un encuentro que genera una historia, en la cual la intimidad se profundiza, la madre reconoce que esa vida es distinta a ella, pero no es extraña.

La Universidad de Navarra dio a conocer los últimos avances científicos en el campo de la  embriología y neurobiología  haciendo referencia al  vínculo  afectivo en la gestación, señalando como células fetales, obtenidas en órganos de la madre, tienen gran capacidad para regenerar y rejuvenecer el cuerpo de la mujer, estos estudios explican cómo el proceso biológico natural  del embarazo reduce el estrés en la mujer, al desactivar la hormona cortisol, y aumenta la confianza, al liberar oxitocina. Esta transformación se suma a otros cambios hormonales del cerebro de la mujer a partir del día 15. [22]
La Maternidad Subrogada nos pone en presencia de un nuevo  paradigma…, una forma de esclavitud. La aprobación de esta práctica puede abrir caminos a la creación de instituciones que ofrezcan legalmente los servicios de gestación sustitutiva.
Una bioética centrada en la persona humana subraya la esencia y existencia de una unidad cuerpo-espíritu, una unidad que  es un todo y no solo una parte de ese todo.  La fundamentación científico-biológica confrontada con la antropología  en el marco de una reflexión ética,    permite  considerar que valores hay que defender no sólo moralmente, sino también espiritualmente.

“Para el personalismo ontológicamente fundado, todo rostro humano, aun el del embrión, casi invisible, exige de nuestra parte un respeto absoluto. En la mirada de cada hombre, los cristianos reconocemos también la mirada de Quien no vino a ser servido sino a servir, Cristo Jesús, quien con su encarnación, en cierto modo, se unió a todo hombre, y nos juzga por el amor que manifestamos a cada hombre y mujer: “Tuve hambre y me disteis de comer. Estuve enfermo y me visitasteis… ( Mt 25,31 y ss).
A nadie le resulta extraño que en nuestra cultura, en este cambio de época que atravesamos, se dé una profunda ambigüedad de los logros técnicos. Por ello se hace urgente proponer dimensiones éticas a todo avance científico.”[23]

 

Notas y Bibliografía

 

[1] Juan Pablo II, Carta Apostólica Mulieris Dignitatem, sobre la dignidad y la vocación de la mujer. Roma 15 de Agosto 1988. VI: 18. www.vatican.va
[2] Bernal Camargo, Diana Rocío: Técnicas de Reproducción Humana Asistida, Maternidad Subrogada y Derecho de Familia. Revista Republicana ISSN: 1909 – 4450, No. 6 revista.urepublicana.edu.co
[3] Iglesias Cortina- Radakoff, Diana: "Un Gran Sí a la Vida", Santa María. 2009 pág.45
[4] López Moratalla, Natalia: Objeción de ciencia a Técnicas de Reproducción Asistida. 30 de Octubre de 2012. www.bioeticaweb.com
[5] Sgreccia, Elio: Manual de Bioética. Ediciones Mexico. 1996. Pág. 342.
[6] Passo, Elena: El Embrión Humano: Un fin en sí mismo. Editorial Dunken. 2010. pág.31
[7] López Moratalla, Natalia: El cigoto de nuestra especie es cuerpo humano www.personaybioetica.unisabana.edu.co
[8] López Moratalla, Natalia-Iraburu Elizalde, María J.: "Los quince primeros días de una vida humana. Ediciones Universidad de Navarra, S.A. España. Segunda Edición 2006. p p19
[9] López Moratalla, Natalia-Iraburu Elizalde, María J.: "Los quince primeros días de una vida humana. Ediciones Universidad de Navarra, S.A. España. Segunda Edición 2006.pp. 17-18
[10] Gaudium et spes, Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual. 7 de Diciembre de 1965. N°: 19, www.vatican.va
[11] Chomali, Fernando: " El Estatuto del Embrión Humano" Videoconferencia 15 Julio 2005. Instituto de Bioética . Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires.
[12]. López Moratalla, Natalia: Se entiende por microquimerismo, que los órganos de la madre contengan células procedentes del feto que ha gestado (de 2 a 6 células por mililitro). Se han encontrado células de feto varón convertidas en cardiomiocitos de la madre. Técnicamente, es fácil advertir este fenómeno al identificar en la mujer el cromosoma Y, exclusivo del varón. Un informe de la Universidad de Navarra resume avances científicos relevantes, desconocidos para muchos investigadores no especializados y para la ciudadanía. Se expone de forma cronológica la evolución de las células madre: embrión tricelular (día 2), embrión con células madre pluripotenciales de las que derivan los más de 200 tipos de células maduras del cuerpo humano (día 5), inicio de la formación del sistema nervioso y el esbozo cardiaco (día 16), comienzo de la circulación sanguínea propia del embrión (día 20), el primer latido (día 21). "El cerebro de la mujer embarazada libera la hormona de la confianza y desactiva la del estrés" www.unav.es
[13] Donadio Maggi de Gandolfi, M.: Fundamentos Filosóficos de la Ética Biomédica. Instituto de Ética Biomédica de la Fac. de Medicina de la UCA Santa María de los Buenos Aires. Clase Magíster Ética Biomédica. ( 2005-2007). p. 15 UCA
[14] Benedicto XVI. Caritas in veritate. Carta Encíclica a los obispos, a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas, a todos los fieles laicos y a todos los hombres de buena voluntad sobre el Desarrollo Humano Integral en la Caridad y en la Verdad. Junio 2009. n: 28. www.vatican.va
[15] López Moratalla: Objeción de ciencia a técnicas de reproducción asistida. 2009- arvo.net
[16] Celoria, Guillermo: Proyecto de Reforma del Código Civil. Libro II Título V. www.congreso.gov.ar
[17] Centro de Bioética. Persona y Familia. Documento de Trabajo. Serie: Proyecto del Código Civil 2012. El Alquiler de Vientre, una forma de explotación de la mujer y cosificación del niño.
[18] Congregación para la Doctrina de la Fe. Instrucción Dignitas Personae sobre algunas cuestiones de Bioética. 8 de septiembre de 2008, n° 22
[19] Catecismo de la Iglesia Católica n° 2378
[20] Fuentes Miguel Ángel, Manual de Bioética. Ediciones Verbo Encarnado. 2006. Pág. 113
[21] Laffitte, Jean: "La Opción por la familia" EDUCA. 2012.pág.77
[22] López Moratalla, Natalia: El cerebro de la mujer embarazada libera la hormona de la confianza y desactiva la del estrés. www.unav.es
[23] García José Juan: Posmodernidad y Cultura de la Vida. Bioética y Persona. Educa 2008. Pág.151

 

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Bolton, Raquel, MATERNIDAD SUBROGADA, en García, José Juan (director): Enciclopedia de Bioética, URL: http://enciclopediadebioetica.com/index.php/todas-las-voces/210-maternidad-subrogada

 

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